Kadish por un amigo
Ali es nuevo en el barrio de Kreuzberg y acepta un desafío para demostrar su valentía: entrar ilegalmente en el departamento de su vecino judío-ruso. Para evitar ser deportado, Ali debe hacer trabajo social reparatorio, y de esta forma se desarrolla una historia conmovedora acerca de una amistad desigual.
Alí Messalam tiene 14 años, junto a su familia huyó del Líbano y fue criado en un campo de refugiados palestinos. Entretanto llegan a Berlín, donde vive desde hace cuatro años en el barrio de Kreuzberg. Su permiso de estadía pende de un hilo, aunque a la familia se le ha permitido abandonar el asilo de refugiados y ocupar una vivienda propia. En el barrio, Alí busca relacionarse con los adolescentes árabes del barrio. Para ganarse su reconocimiento, Alí tendrá que entrar a robar en la vivienda de Alexander, su vecino ruso judío. Los violentos jóvenes del barrio entran detrás de él y destrozan el apartamento del anciano. Alexander regresa antes de lo previsto y reconoce solamente a Alí, a quien denuncia a la policía. Alí será sentenciado y la familia podría ser deportada de Alemania. Entonces, la madre de Alí logra convencer a Alexander de retirar la denuncia – a cambio de que Alí lo ayude a reparar su vivienda. De mala gana, el joven acepta. Al principio, los dos inmigrantes, de generaciones y culturas diferentes, mantienen el tono hostil. Pero, poco a poco, el hielo se va rompiendo, y ambos comienzan a sentir un cierto respeto, e incluso aprecio mutuo. Una vez arreglada la vivienda, Alexander se dispone a cumplir con su promesa y a retirar la denuncia contra Alí. Pero esto se revela más complicado de lo esperado, y la incipiente amistad entre ambos es puesta duramente a prueba.
Imágen © SiMa-Film