Berlín – Esquina Schönhauser
En el antiguo barrio obrero de Prenzlauer Berg se junta noche tras noche un grupo de jóvenes debajo del viaducto del tren de cercanías. Escuchan música, bailan, hacen pruebas de fuerza y coquetean. Pero un día quiebran un farol de la calle y llega la policía, y ese hecho es el punto de partida para la división del grupo. Se debe tomar decisiones y eso coloca al grupo en un momento de inflexión. Las cosas ya nunca volverán a ser cómo antes.
BERLÍN, ESQUINA SCHÖNHAUSER es una de las más importantes excepciones de la creación cinematográfica de la DEFA en los años cincuenta. La película de Gerald Klein está abiertamente influenciada por el neorrealismo, fue filmada en las calles de Berlín y no en estudio, usa un vocabulario cotidiano, una cámara documental y música real. Un estilo poco común para la DEFA. Si bien en términos argumentales, BERLÍN, ESQUINA SCHÖNHAUSER se mueve absolutamente en el canon de lo sistémico y alimenta los clichés este-oeste, lleva como ninguna otra película el margen de juego hasta su límite. Muestra jóvenes que rehúyen la participación en el aparato juvenil del partido, que escuchan música occidental y que copian su vestimenta y su gestualidad de la cultura pop. «¿Por qué no puedo vivir cómo quiero?», pregunta uno de ellos. En el cine de la RDA, no era fácil ver una imagen de la juventud tan poco ajustada a la versión oficial.
Imágen © DEFA-Stiftung